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August 13 Miguel HernandezPor el cinco de enero, cada enero ponía mi calzado cabrero a la ventana fría. Y encontraban los días, que derriban las puertas, mis abarcas vacías, mis abarcas desiertas. Nunca tuve zapatos, ni trajes, ni palabras: siempre tuve regatos, siempre penas y cabras. Me vistió la pobreza, me lamió el cuerpo el río, y del pie a la cabeza pasto fui del rocío. Por el cinco de enero, para el seis, yo quería que fuera el mundo entero una juguetería. Y al andar la alborada removiendo las huertas, mis abarcas sin nada, mis abarcas desiertas. Ningún rey coronado tuvo pie, tuvo gana para ver el calzado de mi pobre ventana. Toda la gente de trono, toda gente de botas se rió con encono de mis abarcas rotas. Rabié de llanto, hasta cubrir de sal mi piel, por un mundo de pasta y un mundo de miel. Por el cinco de enero, de la majada mía mi calzado cabrero a la escarcha salía. Y hacia el seis, mis miradas hallaban en sus puertas mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas ---
El Niño Yuntero
Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello, con el cuello perseguido por el yugo para el cuello. Nace, como la herramienta, a los golpes destinado, de una tierra descontenta y un insatisfecho arado. Entre estiércol puro y vivo de vacas, trae a la vida un alma color de olivo vieja ya y encallecida. Empieza a vivir, y empieza a morir de punta a punta levantando la corteza de su madre con la yunta. Empieza a sentir, y siente la vida como una guerra, y a dar fatigosamente en los huesos de la tierra. Contar sus años no sabe, y ya sabe que el sudor es una corona grave de sal para el labrador. Trabaja, y mientras trabaja masculinamente serio, se unge de lluvia y se alhaja de carne de cementerio. A fuerza de golpes, fuerte, y a fuerza de sol, bruñido, con una ambición de muerte despedaza un pan reñido. Cada nuevo día es más raíz, menos criatura, que escucha bajo sus pies la voz de la sepultura. Y como raíz se hunde en la tierra lentamente para que la tierra inunde de paz y panes su frente. Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina, y su vivir ceniciento revuelve mi alma de encina. Lo veo arar los rastrojos, y devorar un mendrugo, y declarar con los ojos que por qué es carne de yugo. Me da su arado en el pecho, y su vida en la garganta, y sufro viendo el barbecho tan grande bajo su planta. ¿Quién salvará este chiquillo menor que un grano de avena? ¿De dónde saldrá el martillo verdugo de esta cadena? Que salga del corazón de los hombre jornaleros, que antes de ser hombres son y han sido niños yunteros. ---
La cebolla es escarcha cerrada y pobre. Escarcha de tus días y de mis noches. Hambre y cebolla, hielo negro y escarcha grande y redonda. En la cuna del hambre mi niño estaba. Con sangre de cebolla se amamantaba. Pero tu sangre, escarchada de azúcar cebolla y hambre. Una mujer morena resuelta en lunas se derrama hilo a hilo sobre la cuna. Ríete niño que te traigo la luna cuando es preciso. Tu risa me hace libre, me pone alas. Soledades me quita, cárcel me arranca. Boca que vuela, corazón que en tus labios relampaguea. Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor. Desperté de ser niño: nunca despiertes. Triste llevo la boca: ríete siempre. Siempre en la cuna defendiendo la risa pluma por pluma. Al octavo mes ríes con cinco azahares. Con cinco diminutas ferocidades. Con cinco dientes como cinco jazmines adolescentes. Frontera de los besos serán mañana, cuando en la dentadura sientas un arma. Sientas un fuego correr dientes abajo buscando el centro. Vuela niño en la doble luna del pecho: él, triste de cebolla, tú satisfecho. No te derrumbes. No sepas lo que pasa ni lo que ocurre. August 11 Gabriel CelayaLA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO Cuando ya nada se espera personalmente exaltante, mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia, fieramente existiendo, ciegamente afirmado, como un pulso que golpea las tinieblas, cuando se miran de frente los vertiginosos ojos claros de la muerte, se dicen las verdades: las bárbaras, terribles, amorosas crueldades. Se dicen los poemas que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados, piden ser, piden ritmo, piden ley para aquello que sienten excesivo. Con la velocidad del instinto, con el rayo del prodigio, como mágica evidencia, lo real se nos convierte en lo idéntico a sí mismo. Poesía para el pobre, poesía necesaria como el pan de cada día, como el aire que exigimos trece veces por minuto, para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica. Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan decir que somos quien somos, nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno. Estamos tocando el fondo. Maldigo la poesía concebida como un lujo cultural por los neutrales que, lavándose las manos, se desentienden y evaden. Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse. Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren y canto respirando. Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas personales, me ensancho. Quisiera daros vida, provocar nuevos actos, y calculo por eso con técnica qué puedo. Me siento un ingeniero del verso y un obrero que trabaja con otros a España en sus aceros. Tal es mi poesía: poesía-herramienta a la vez que latido de lo unánime y ciego. Tal es, arma cargada de futuro expansivo con que te apunto al pecho. No es una poesía gota a gota pensada. No es un bello producto. No es un fruto perfecto. Es algo como el aire que todos respiramos y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos. Son palabras que todos repetimos sintiendo como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado. Son lo más necesario: lo que no tiene nombre. Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos. Rafael Alverti
August 08 Pablo NerudaEl Bosque Chileno
... Bajo los volcanes, junto a los ventisqueros, entre los
grandes lagos, el fragante, el silencioso, el enmarañado bosque
chileno... Se unden los pies en el follaje muerto, crepitó una rama
quebradiza, los gigantescos raulíes levantan su encrespada
estatura, un pájaro de la selva fría cruza, aletea, se detiene
entre los sombríos ramajes. Y luego desde su escondite suena
como un oboe... Me entra por las narices hasta el alma el aroma
salvaje del laurel, el aroma oscuro del boldo... El ciprés de las
guatecas intercepta mi paso... Es un mundo vertical: una nación
de pájaros, una muchedumbre de hojas... Tropiezo en una piedra,
escarbo la cavidad descubierta, una inmensa araña de cabellera
roja me mira con ojos fijos, inmobil, grande como un cangrejo...
Un cárabo dorado me lanza su emanación mefítica, mientras
desaparece como un relámpago su radiante arco iris... Al
pasar cruzo un bosque de helechos mucho más alto que mi
persona: se me dejan caer en la cara sesenta lágrimas desde
sus verdes ojos fríos y detrás de mí quedan por mucho tiempo
temblando sus abanicos... Un tronco podrido: ¡qué tesoro!...
Hongos negros y azules le han dado orejas, rojas plantas
parásitas lo han colmado de rubíes, otras plantas perezosas
le han prestado sus barbas y brota, veloz, una culebra desde
sus entrañas podridas, como una emanación, como
un tronco muerto se le escapa el alma... Se yerguen sobre
la alfombra de la selva secreta, y cada uno de los follajes,
lineal, encrespado, ramoso, lanceolado, tiene un estilo
diferente, como cortado por una tijera de mobimientos
infinitos... Una barranca; abajo el agua transparente se
desliza sobre el granito y el jaspe...Vuela una mariposa
pura como un limón, danzando entre el agua y la luz... A mi
lado me saludan con sus cabecitas amarillas las infinitas
calceolarias... En la altura, como gotas arteriales de la
selva mágica se cimbran los copihues rojos... El copihue rojo
es la flor de la sangre, el copihue blanco es la flor de la nieve...
En un temblor de hojas atravesó el silencio la velocidad de
un zorro, pero el silencio es la ley de estos follajes... Apenas
el grito lejano de un animal confuso... La interseción penetrante
de un pájaro escondido... El universo vegetal susurra
apenas hasta que una tempestad ponga en acción toda la
música terrestre.
Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma. En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo. Y las hojas caían en el agua de tu alma. Apegada a mis brazos como una enredadera, las hojas recogían tu voz lenta y en calma. Hoguera de estupor en que mi sed ardía. Dulce jacinto azul torcido sobre mi alma. Siento viajar tus ojos y es distante el otoño: boina gris, voz de pájaro y corazón de casa hacia donde emigraban mis profundos anhelos y caían mis besos alegres como brasas. Cielo desde un navío. Campo desde los cerros. Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma! Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos. Hojas secas de otoño giraban en tu alma. En algún sitio hay agua que corre...! Pero yo, criatura de aquellas latitudes, no me atrevo a catalogar ni a denominar ni a aseverar...!
. . .
Muere lentamente
quien no viaja,
quien no lee...
quien no oye música
quien no encuentra gracia en si mismo...
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los dias los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
quien no se atreve a cambiar
el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está infeliz con
su trabajo, o su amor
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
atras de un sueño
quien no permite, ni siquiera una vez en la vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriega hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!
. . .
Queda prohibido llorar sin aprender;
levantarte un dia sin saber que hacer;
tener miedo a tus recuerdos...
Queda prohibido no
sonreir a los problemas;
no luchar por lo que quieres;
abandonarlo todo por miedo;
no convertir en realidad
tus sueños...
Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor...
Queda prohibido
dejar a tus amigos;
no intentar
comprender lo que
vivieron juntos;
llamarles sólo
cuando los necesitas...
Queda prohibido no ser "TU" ante la gente;
fingir ante las personas, que no te importan;
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden;
olvidar toda la gente que te quiere...
Queda prohibido
no hacer las cosas
por ti mismo;
no creer en Dios
y hacer tu destinino,
tener miedo a la vida
y a sus compromisos;
no vivir cada día
como si fuera un
último suspiro...
Queda prohibido echar a alguien
de menos sin alegrarte, olvidar sus ojos, su risa,
todo porque sus caminos han dejado de habrazarse;
olvidar su pasado y pagarlo con su presente.
Queda prohibido
no intentar comprender
a las personas, pensar
que sus vidas valen más
que la tuya no saber que
cada uno tiene su camino
y su dicha...
Queda prohibido no crear tu historia;
no tener un momento para
la gente que te necesita;
no comprender que lo que la vida te da,
tambien te lo quita.
Queda prohibido no buscar tu felicidad;
no vivir tu vida con una actitud positiva;
no pensar en que podemos ser mejores;
no sentir que sin ti este mundo
no seria iguall... August 05 Antonio MachadoYo voy soñando caminos de la tarde. ¡Las colinas doradas, los verdes pinos, las polvorientas encinas!... ¿Adónde el camino irá? Yo voy cantando, viajero a lo largo del sendero... -La tarde cayendo está-. "En el corazón tenía la espina de una pasión; logré arrancármela un día; ya no siento el corazón." Y todo el campo un momento se queda, mudo y sombrío, meditando. Suena el viento en los álamos del río. La tarde más se oscurece; y el camino que serpea y débilmente blanquea, se enturbia y desaparece. Mi cantar vuelve a plañir; "Aguda espina dorada, quién te pudiera sentir en el corazón clavada." |
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