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July 29 Victor HugoTe deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser asi, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea asi, pero que si es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es asi,
te deso también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deso además que seas util,
mas no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deso que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es facil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo un buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deso que siendo joven no
madures demasiado deprisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un dia.
Pero que ese dia descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes un pajaro y oigas un gilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera
sentiras bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
esta hecho un arbol.
Te deseo ademas, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
y por lo menos una vez
pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mio"
solo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo tambien que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deso por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al dia siguiente, y que cuando
esten exaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo mas nada que desearte.
- - -Canción II
Si nada de mi queréis,
Por qué os acercáis a mí?
Y si así me enloquecéis,
Por que me miráis así?
Si nada de mi queréis,
Por qué os acecáis a mí?
Si nada intentáis decir
Por qué mi mano apretáis?
Del hermoso porvenir,
de la dicha en que soñáis,
si nada intentáis decir,
Por qué mi mano apretáis?
Si queréis que aquí no esté,
Por qué pasáis por aquí?
Sois mi afán y sois mi fe;
Tiemblo al veros ¡ay de mí!
Si queréis que aquí no esté,
Por qué pasáis por aquí?
- - -
¡VEN A LA PRADERA EN FLOR!...
Ven! a la pradera en flor,
suena una flauta invisible...
El canto más apacible
es el canto del amor.
Un alito fresco y suave,
riza la onda de cristal...
La música más jovial
es la música del ave.
Que la sombra del dolor
no nuble tu faz radiante!
El himno más palpitante
es el himno del amor.
July 07 Gabriel Garcia MarquezCarta
" Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharia ese tiempo lo más que pudiera".
Posiblemente no diria todo lo que pienso, pero en definitiva pensaria todo lo que digo. Daria valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaria cuando los demas se detienen, despertaria cuando los demas duermen.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiria sencillo, me tiraria de bruces al sol, dejando al descubierto, no solamente mi cuerpo, tambien mi alma.A los hombres les provaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daria alas y dejaria que el solo aprendiera a volar. A los viejos les enseñaria que la muerte no llega con la vejez, si no con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres....., He aprendido que todos quieren vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad esta en la forma de subir la cuesta. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, solo cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas las cosas que aprendi de todos, pero de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelicmente me estare muriendo.
"Siempre di lo que sientas y haz lo que pienses". Si supiera que hoy fuera la ultima vez que te voy a ver dormir, te abrazaria fuertemente y rezaria al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que estos son los ultimos minutos que te veo, te diria " Que Te Quiero" y no asumiria, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda. Te Quiero...! Te Quiero...! Te Quiero....! y no te olvidare nunca...!
. . . .
Melquádes
En marzo volvieron los gitanos. Esta vez llevaban un catelejo
y una lupa del tamaño de un tambor, que exhibieron como
el último descubrimiento de los judíos de Amsterdam. Sentaron
una gitana en un extremo de la aldea e instalaron el catalejo a
la entrada de la carpa. Mediante el pago de cinco reales, la gente
se asomaba al catalejo y veía a la gitana al alcance de su mano.
"La ciencia ha eliminado las distancias", pregonaba Melquíades.
"Dentro de poco, el hombre podrá ver lo que ocurre en cualquier
lugar de la tierra, sin moverse de su casa". Un mediodía ardiente
hicieron una asombrosa demostración con la lupa gigantesca: pusieron
un monton de hierba seca en mitad de la calle y le prendieron fuego
mediante la concentración de los rayos solares. José Arcadio Buendía,
que aún no acababa de consolarse por el fracaso de sus imanes, concibió
la idea de utilizar aquel invento como un arma de guerra. Melquíades,
otra vez, trato de disuadirlo. Pero terminó por aceptar los dos lingotes
imantados y tres piezas de dinero colonial a cambio de la lupa.
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